ghost story
Espíritu de un SuraEspíritu de un Guerrero
Quest script with 1 state.
Steps
- Talk to Ghost of a Sura
pc.get_map_index() == 73 - Talk to Ghost of a Warrior
- Talk to Ghost of a Sura
pc.get_map_index() == 73
Items
NPCs
- Ghost of a Sura vnum 30121
- Ghost of a Warrior vnum 30122
Dialogue
Fantasma de un Sura:
Eres un fantasma?
No, soy tu abuela... qEs evidente que soy un fantasma, no crees? Te caste de cabeza cuando eras chico?
qSocorro, un fantasma!
qMira que guerrero tan valiente soy! qBuu!
Quin eres t¨?
Me llamo Akuma. Anta¡o fui un gran guerrero, hasta se dice que fui el mejor de mis tiempos. qY tambin yo estaba convencido de eso! Pero ahora mrame. Mira lo que ha quedado de m despus de haber encontrado la Gruta... y haber perecido.
Conoces la historia de este pueblo?
Pero claro que s lo que pas£ en aquel entonces. En vida me dediqu a investigar para poder descubrir la causas y encontrar la Gruta. Y ya de muerto tuve mucho tiempo para reflexionar sobre eso. qAhora dime que te interesa!
Qu portal es ese?
Ese portal conduce a la cmara del dios cado Beran-Setaou, el drag£n de la oscuridad. Puede ser activada con un llave mgica, que est en posesi£n de los lderes de las tropas de los Beran-Setaou.
Los tres Dioses
Antiguamente tres hermanos divinos formaban el pilar de fundamento de la existencia. Bahar-Taraji, la Diosa de la Creaci£n, era la menor de los tres. Ella se encargaba de la creaci£n de nuevas cosas. Adondequiera que iba, brotaban las flores y floreca la vida.
El hermano mayor era Beran-Setaou. l se encargaba de la muerte y de la disoluci£n. Cuando un ciclo de vida estaba por terminar, l separaba el cuerpo del espritu y conduca el alma al ms all. De este modo estaba garantizado siempre el ciclo de la vida y la muerte, la base de todo ser viviente.
Baljit-Elvedin, era el hermano intermedio. Como Dios del Equilibrio mediaba entre sus hermanos y les garantizaba a los seres terrestres un eterno crculo de la vida. Una de sus tareas era el comienzo y trmino de las estaciones del a¡o.
La discordia
Los humanos rezaban a los tres dioses y les pedan ayuda en tiempos malos. S£lo Beran-Setaou era temido y despreciado por ellos. En su falta de visi£n, ellos no entendan que su presencia era necesaria. l era el contraste a la creaci£n, es decir, como la luz y la sombra.
Por mucho tiempo el dios ignor£ esta situaci£n, pero a lo largo de los a¡os en l fueron creciendo celos hasta convertirse en odio y envidia. Primero se desahog£ en los humanos llevndoles guerras y enfermedades. No obstante, esto aument£ el rechazo contra l y los humanos intensificaron sus plegarias a Bahar-Taraj, el ama de la vida. De este modo se origin£ un crculo vicioso que termin£ en un desastre.
Cuando la furia del Dios escal£ al mximo, paso lo ms terrible: l mat£ a su hermana, la Diosa preferida de los humanos. Su acto no necesito ninguna preparaci£n ni tctica, puesto que aquel da ella se encontr£ con l con la inocencia y confianza de cada encuentro. l tuvo que haber visto la ternura de sus ojos, sin embargo, le dio el golpe mortal.
Las consecuencias
La muerte de Bahar-Taraji tuvo terribles consecuencias en el mundo de los Dioses y en los humanos: Un invierno largo y cruel acab£ con la vida de muchas criaturas que habitaban en la tierra y en el agua. La tierra se congel£ a tal punto que las piedras se reventaron y hasta los rboles ms fuertes y antiguos parecieron.
Murieron muchos humanos y animales j£venes, y cuando empez£ a hacer calor, el n¨mero de los recin nacidos era ms bajo que nunca. La tierra completamente esmirriada no daba los suficientes frutos para alimentar a los adultos y mucho menos para pensar en tener descendientes. La vida y las esperanzas se desvanecieron y las dos necesitaron mucho tiempo para reponerse.
Los Dioses tambin sufrieron, aunque su tiempo trascurri£ ms lento que el de los humanos. Beran-Setaou busc£ soledad al darse cuenta de lo que haba hecho. Su conciencia luchaba con un amargo arrepentimiento y con una profunda satisfacci£n, hasta que finalmente gan£ la ¨ltima. Su coraz£n se congel£ y Beran-Setaou se convirti£ del Dios de la Disoluci£n en el Dios del Hielo, del Fro, del Odio y del Miedo.
La batalla
Baljit-Elvedin, el Dios de la Conservaci£n, llor£ la muerte de su hermana durante mucho tiempo. Cuando su dolor se alivi£, fue a buscar a su hermano. Baljit-Elvedin segua siempre su camino con sensatez e inteligencia, pero a pesar de su dolor reconoci£ que la vida no tiene ninguna oportunidad de seguir existiendo en el mundo de desequilibrio que reina ahora.
l sigui£ las huellas de su hermano y finalmente, despus de a¡os de b¨squeda, lo encontr£ en una cueva de hielo, odio y soledad. Baljit-Elvedin hizo lo que tena que hacer, aunque esto le abriese una herida ms en su coraz£n: l le reto a duelo a su hermano. ste, en cambio, ya desviado del camino recto, no vacil£ ni un momento y acept£.
Se dice que el enfrentamiento de los dos hermanos fue atroz. La victoria la obtuvo Baljit-Elvedin, quien debido a su tica no fue capaz de matar a su hermano. l lo castig£ quitndole todas sus fuerzas y encerrndolo en esta Gruta. Y es as como Beran-Setaou vino a parar a este espantoso lugar lleno de criaturas que l ha venido creando en el transcurso de los siglos..
Me basta con eso.
Que tu destino se discurra por un sendero diferente al mo. qTe deseo mucha suerte!
Fantasma de un guerrero:
Por qu eres transparente?
No ser que necesitas gafas? Claro que soy un fantasma, estoy atrapado en las rocas desde hace miles de a¡os...
qSocorro, un fantasma!
Correcto, un fantasma. qHuye lo ms rpido que puedas, si no te como!
Quin eres t¨?
Anta¡o fui un mercenario, un hombre sencillo. Mis padres fueron campesinos. Yo, sin embargo, no quise trabajar en el campo toda mi vida, y es por eso que me hice soldado. Esa etapa de mi vida fue dura y cruel, pero no estuvo nada mal. No obstante, al cabo de un tiempo me cans de recibir ordenes de in¨tiles comandantes y desert. Y ahora a causa de un accidente me encuentro en este espantoso lugar.
Conoces la historia de la Gruta?
No, no la conozco. Yo solamente tuve mala suerte. Despus de haber desertado, quise esconderme en la monta¡as y me adentr en esta cueva. No me dio buena espina desde un principio, pero estaba cerca y pareca estar abandonada. Al paso de unos das fui testigo y victima de una increble batalla. Si quieres, te cuento lo que vi.
El comienzo de la batalla
Un buen da estaba reuniendo races en las faldas de la monta¡a cuando un drag£n plateado, sin aviso previo, descendi£ del cielo. Pens que vena por m, pero ni me tom£ en cuenta, l se fij£ solamente en la entrada a la cueva. Sin disminuir su velocidad vol£ en direcci£n al valle y se adentr£ en la cueva.
Durante un rato no se escucho nada y yo no supe que hacer. Todas mis armas estaban en la cueva y qlo menos que quera era encontrarme con un drag£n! Pero de repente la tierra empez£ a temblar y de las profundidades de la cueva surga un ronco rugido, qpero no era una voz, sino dos voces! Al poco rato salieron disparados dos dragones de la cueva, primero el plateado y despus el azul.
Los dos dragones se batieron en un combate atroz que me es difcil describir. Con sus garras se desgarraron mutuamente las alas, lucharon como si se quisieran devorar, fijaron sus enormes dientes en el cuello del enemigo... Llova sangre... Pero nadie de los dos se daba por vencido.
El final de la batalla
Los dos dragones revoloteaban sobre el valle como una tormenta destruyendo picos de monta¡as. Los relmpagos quemaban el hocico del drag£n azul y el granizo helado perforaba las alas del drag£n plateado. La gruesa capa de hielo que cubra la tierra desde hace a¡os, se derriti£ a causa de esta embestida dejando a su paso ros de fango. Detrs de las rocas yo observaba todo esto muerto de miedo, pero incapaz de retirar la mirada.
No hasta el paso de varias horas pareca que sus fuerzas empezaban a disminuir. En este momento aprovech la oportunidad y corr valle a arriba para poder recuperar mis armas. Y eso fue lo que marc£ mi destino. Ya cuando me encontraba de regreso de la cueva, los dos dragones salieron disparados de las monta¡as, delante el azul, el drag£n que sufri£ las peores heridas.
Antes de que el drag£n azul desapareciera en la cueva, el drag£n plateado lo alcanz£ y en ese momento paso algo muy extra¡o: la titilaci£n que inundaba el aire se transform£ en una corriente de aire hasta convertirse un torbellino de energa; el drag£n azul se encontraba atrapado en el y ruga de dolor y furia... Finalmente se encogi£, su rugido se volvi£ cada vez ms dbil y sus escamas fueron volvindose opacas y perdiendo su brillo.
Finalmente el drag£n plateado echo al drag£n azul en la cueva. El perdedor, con las ¨ltimas fuerzas que le quedaban, se refugi£ bajo la oscuridad de la monta¡a. No obstante, el drag£n azul cre£ una torre de energa que sell£ la cueva y caus£ el derrumbamiento de una parte de la monta¡a. A partir de ese momento el drag£n de la oscuridad y yo quedamos atrapados. Maldecidos a morir de hambre...
Me basta con eso.
Gracias por prestarme atenci£n. Los ¨ltimos mil a¡os han estado llenos de soledad...